Los humedales y lagunas de Chiclana de la Frontera

Lagunas de Chiclana

Recientemente se ha celebrado el Día Internacional de los Humedales y la provincia gaditana está de enhorabuena pues, desde entonces, los complejos endorreicos de Chiclana de la Frontera y Puerto Real han sido incluidos dentro de la Lista Ramsar, la lista de Humedales de Importancia Internacional.

Y es que Chiclana no solo alberga por temporadas a turistas ávidos de sol, playas y chiringuito, sino que también acoge a una importante avifauna, formada principalmente por especies como el zampullín chico, el calamón, la focha cornuda, la gaviota sombría o el flamenco, en un complejo natural catalogado como Zona de Especial Protección para las Aves.

Esa Chiclana bien distinta, verde, natural, ecológica, es la que encontramos en la zona del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, repleta de humedales de aguas poco profundas y plagados de vegetación, y justo al lado, una zona donde encontramos tres lagunas: la Laguna de Jeli, la Laguna de Montellano y la Laguna de la Paja. De ellas nos vamos a ocupar.

La Laguna de Jeli es la más grande de las tres, de agua dulce y semipermanente que llega desde los arroyos y manantiales cercanos. Muy cerquita encontramos la Laguna de Montellano, que destaca por sus aguas poco profundas. La enea, el carrizo y las castañuelas son las especies vegetales predominantes, mientras que patos, fochas y aguiluchos campan a sus anchas.

Si seguimos el camino y cruzamos el Río Iro, llegaremos a la Laguna de la Paja. Tiene forma triangular y sus aguas, aparte de ser temporales, no son visibles por su espesa vegetación emergente, formada principalmente por eneas y bayuncos. Esto sirve de abrigo y cobijo para la gran cantidad de aves que habitan estos parajes.

Hay caminos, algunos de asfalto, algunos de gravilla, para poder realizar una ruta de una laguna a otra y realizar avistamientos de aves o simplemente investigar, y el mejor medio de locomoción para recorrerlos es una bicicleta, preferiblemente de montaña. Para esta excursión, debemos evitar los días lluviosos que enfangarían o inundarían los caminos. Por último, no hay que olvidar que estamos en una Reserva Natural, y que por tanto, debemos de causar el mínimo daño posible al entorno.

Print Friendly, PDF & Email



Etiquetas: ,

Categorias: Chiclana



Deja tu comentario