Benaocaz, senderismo nazarí

Benaocaz

A unos pocos kilómetros, por la carretera A-374 que une Villaluenga del Rosario con Ubrique, llegamos hoy a un hermoso pueblo blanco que forma parte de la historia más viva de Andalucía. Su nombre es Benaocaz, uno de los doce pueblos de esta sierra cuyo nombre terminaba en «ocaz» en referencia a la familia árabe que vivió aquí bajo la autoridad de Ronda.

Cuando el pueblo fue reconquistado por los cristianos en el 1485, se convirtió en uno de los siete pueblos bajo el señorío de Arcos. Cuenta la leyenda que, en ese momento, las mujeres de Benaocaz entregaron todas sus joyas a los Reyes Católicos a modo de homenaje, cuando las tropas católicas hicieron su camino hasta Granada, último reducto de la España morisca.

Tan pronto como se llega al centro del pueblo se puede apreciar la arquitectura tradicional de la zona en sus plazas y fuentes, así como en la Iglesia Mayor, situada en la plaza del mismo nombre, construida en estilo renacentista del siglo XVI. Es de destacar también el Ayuntamiento, construido en el siglo XVIII en estilo barroco, con su fachada de columnas coronada por el escudo de armas del pueblo, y la Ermita del Calvario.

La Ermita del Calvario se sitúa en una colina que domina gran parte de la provincia de Cádiz, ofreciendo unas magníficas vistas. Incluso, en un día claro, se puede ver al fondo la silueta del Peñón de Gibraltar.

Benaocaz desde el Ojo del Moro

Una de las visitas más interesantes que se pueden hacer en Benaocaz es al Barrio Nazarí, que muestra claros indicios de su origen morisco. Es una de las zonas árabes mejor conservadas de la ciudad. En la actualidad la conforman pequeñas casas en ruinas, ya que la mayoría de ellas tienen muchos siglos de antigüedad. Las calles son estrechas y empedradas, y sus adoquines se colocaron en la épocas musulmana.

Benaocaz ofrece también una amplia variedad de rutas de senderismo en sus alrededores, sobre todo las que van desde Benaocaz hasta Ubrique, por un antiguo camino romano. Éste solía ser la carretera principal de la zona, aprovechando el paso natural llamado La Manga de Villaluenga. Los restos arqueológicos encontrados en las inmediaciones nos muestran que este camino debió ser muy importante en su tiempo.

Otras excursiones interesantes son las que se pueden hacer hasta el Salto del Cabrero, de 934 metros, o bien a la Casa de Fardela, una casa rural ubicada en un espectacular paisaje y rodeada por las enormes formaciones rocosas de la Sierra del Caillo. También el asombroso Ojo del Moro, desde donde se puede disfrutar de magníficas vistas, como las del Castillo de Tavizna, una de las principales construcciones medievales de la frontera occidental con Granada.

Para completar nuestra visita nos acercamos a la gastronomía de Benaocaz, donde los productos del cerdo son protagonistas. Durante la temporada de caza también podemos probar excelentes platos de venado, conejo y perdiz. Las sopas, los guisos, los espárragos revueltos con huevos y los cocidos con aceite de oliva y ajo son también muy populares. Y para terminar, los dulces y pasteles de Benaocaz.

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