Las mejores puestas de sol, en Sanlúcar

Atardecer en Sanlúcar de Barrameda

Sanlúcar de Barrameda es mi infancia entrañable. El recuerdo de una noche de verano, en el frescor azul del balcón de una calle, el Carril San Diego, y el olor a ropa recién limpia garabateando mi niñez en el perfume de los geranios. Aquellas tardes de agosto subía hasta mi casa el calor seco del Levante, ese duende juguetón que traía en sus perneras la muralla verde de Doñana.

Sanlúcar jugaba a ponerse guapa ante el encanto de los atardeceres. Bajando el Carril San Diego llegaba a la Iglesia de Santo Domingo, con la voz leve de sus campanas llamando a la misa de las 8. El rugido del verano se colaba en las callejuelas, y un suave rumor a brisa marina trepaba los muros de la mirada.

Las luces de los escaparates tintineaban en mis ojos. La Calle Ancha volcaba su reguero de color en mis manos, y una alfombra de palomas mojaba de blanco la Plaza del Cabildo. Un grupo de personas, cada noche, en el aroma del aire fresco, venían hasta aquí para sentarse en las terrazas y probar el perfume suave de algún cucurucho.

Aquellas tardes de los helados y las palomas, la calle Ancha y el Cabildo, sentado al borde del goteo musical de la fuente. Detrás de los edificios se antojaba el murmullo de la playa, aún lejana, llamándome con su voz verde y azulada. La Calzada de la Playa en el Barrio Bajo de Sanlúcar, el balcón más hermoso de Doñana, el espejo de un atardecer que casi respira en el agua.

Sanlúcar caracolea su pelo y se atusa el vestido. El sol comienza a hundir sus piernas en las olas, mientras los árboles de Doñana pasan del verde al naranja, del naranja al amarillo, y el rostro de la arena es un cristal maquillado de luz con los colores de Bajo de Guía.

Mi infancia es un suave atardecer en Sanlúcar, donde el sol se calma en el arrullo de la música y la brisa marina. Las mejores puestas de sol… aún las llevo cada tarde en la mirada.

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Categorias: Sanlucar de Barrameda



Comentarios (2)

  1. Esencia dice:

    ¡Gracias Jose Manuel!…

    …por trasladarme en la distancia a esos atardeceres que conocí hace tres años, y de los que sigo enamorada…

    …como enamorada sigo de ese paseo juguetón por sus calles, bien desemboques en la Ancha, bien en el carril San Diego hasta el castillo, o en la Calzada donde te impregnas de albero, o en la Plaza del Cabildo donde te puedes rebozar del olor y el sabor de esas tortillitas de camarones…

    Gracias sinceras también por despertarme esa envidia, que algunos llamana sana, por haber nacido en esa tierra incomparable, inolvidable… esas puestas de sol y más, -también- aún las llevo cada tarde en la mirada.

  2. Sonia dice:

    Que bonito. Me ha translado a Sanlúcar

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