Medina Sidonia, la aventura de los siglos

Tengo una compañera de trabajo, Mercedes, que me viene pidiendo hace ya varios días encarecidamente que hablemos aquí de Medina Sidonia, para ella, y con toda seguridad, para muchos que hayan visitado Cádiz, uno de los pueblos más bellos y con más historia de la provincia. Gracias a ella, que amén de su relato nos dejó las fotos que acompañamos al artículo, y a la pequeña visita que le pudimos hacer en nuestro tour por la provincia os podemos asegurar que sí, que es cierto todo lo que dicen de Medina Sidonia. Un lugar histórico con verdadero encanto, y con múltiples sorpresas que ofrecernos.

Según nos cuentan, casi las calles de la propia Medina, fue una de las más importantes plaza ducales del siglo XV. Hogar del Duque de Medina Sidonia, quien fue uno de los almirantes que dirigieron a la Armada Invencible contra los ingleses. El título de Duque de Medina Sidonia fue otorgado a la familia de Guzmán el Bueno por su valiente papel en la toma de la ciudad a los musulmanes, una línea de sucesión que se mantiene vigente en la actualidad.

Ubicada en la conocida Ruta del Toro de la provincia, en ella han dejado sus huellas fenicios, griegos (que le dieron su nombre de Sidón) y árabes, siendo éstos últimos los que le dieron el esplendor y la belleza arquitectónica que aún conserva. Murallas medievales, calles estrechas y empedradas, flanquedas por casas típicamente andaluzas, con sus rejas en las ventanas y su blanco encalado.

Pasear por Medina Sidonia es hacerlo a través de una enorme alfombra del tiempo. Siglos y siglos que trepan las paredes de sus muros, entre ellos los de la Iglesia Mayor de Santa María Coronada, quizás el templo más representativo de la ciudad. Se trata de una antigua alcazaba musulmana de estilo gótico, con uno de los retablos mayores más hermosos que se puedan ver, con una altura de 15 metros. La visita, a un módico precio, bien merece la pena. Sobre todo, como me destacaba mi compañera Mercedes, la subida al campanario. Su aventurero hijo, Adrián, cuenta que se quedó asombrado con el tocar de las campanas.

De Medina Sidonia debemos destacar también la coqueta pero preciosa Ermita de los Santos, de origen visigodo, una de las reliquias culturales y arquitectónicas de toda la provincia. Su construcción data del siglo VII, y aún conserva en pie parte de su torreón de la época romana. Bulliciosa y alegre es la Plaza de España, una plaza rectangular, centro neurálgico de la población, donde su habitantes y los turistas pueden sentarse en sus terrazas, o a contemplar la figura del Ayuntamiento barroco del siglo XVII.

Con lo que seguramente os quedaréis más impresionados de la visita, amén del hermoso paseo bajo los arcos y sentirnos sabedores de estar recorriendo un pasado milenario, es con el tour que podemos hacer a través de las entrañas de Medina. Sí, porque las antiguas alcantarillas romanas del siglo I nos sirven hoy para conocer la historia de la ciudad. Fueron descubiertas en 1968 y se abrieron al público en la década de los 90. La iluminación artificial permite una vista maravillosa, ya que se encuentran en perfecto estado de conservación. Sin duda, no os lo perdáis.

Yo como, por suerte o por desgracia, soy un amante empedernido de los dulces y la repostería, no pude por menos que acercarme a alguna de las tiendas de productos típicos y locales de Medina, a surtirme de una buena colección de los mejores dulces de la provincia. Es la mejor manera de terminar nuestra visita a Medina Sidonia. Todo aquel que va, como mi compañera Mercedes, terminan encantados de recorrer siglos de historia con sabor añejo. Medina lo merece.

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Categorias: Medina Sidonia



Comentarios (1)

  1. INFOSIDONIA dice:

    Desde la asociación de guías turísticos INFOSIDONIA os damos las gracias por este precioso artículo y os animamos a todos que visitéis Medina Sidonia.

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