Olvera, historia y turismo

Hablar de los primeros pobladores de Olvera es trasladarnos prácticamente hasta el Paleolítico. Hallazgos arqueológicos encontrados en la serranía de Ronda así lo certifican. Pero como ciudad, el verdadero asentamiento se produjo con los fenicios y los romanos. El primer testimonio escrito de esta población la hace Plinio en su Historia, en el siglo I.

Al igual que gran parte de España, Olvera fue invadida por los visigodos en el siglo V, y ellos mismos fueron expulsados por los ejércitos bereberes del norte de África en el siglo IX. Los árabes comenzaron en sí la construcción de la ciudad, a la que llamaron Wubira, o posiblemente Uriwila, como guarnición de defensa para mantener controlado el imperio de la Granada nazarí, hasta que cayó de nuevo en manos cristianas en el año 1327.

El origen del nombre de Olvera se desconoce. Los últimos estudios han determinado que Olvera se deriva de un neologismo de bosque u olivar. El aceite de oliva precisamente es uno de los principales productos agrícolas de la zona.

Cuando Olvera fue reconquistada por Alfonso XI en 1327, se dio el control de la ciudad a la familia de los Guzmán, quienes se encargaron de la reconquista de toda la región. Posteriormente pasó a manos de los Duques de Osuna. Uno de sus hijos más ilustres es Nicolás de Ribera, nacido aquí en 1487, uno de los artífices de la conquista española del Perú. Fue precisamente alcalde de Lima en 1535.

Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, con Olvera al fondo

Al igual que el resto de España, Olvera sufrió económicamente durante la ocupación francesa de principios del XIX, floreciendo brevemente con la revolución republicana de 1868. Se hizo famosa como un refugio de bandoleros, tan propios de esta zona de la serranía.

España entró de nuevo en declive a finales del XIX, después de la pérdida de sus últimas posesiones en América. Pero, a principios del siglo XX, Olvera tuvo un golpe de suerte. De hecho forma parte hoy de uno de sus puntos de interés turístico: la ruta de 38 kilómetros de vías ferroviarias abandonadas que se denomina la ruta verde. Es una ruta que tiene media docena de viaductos, más de una veintena de túneles, dos restaurantes y un pequeño hotel a la altura de Olvera.

La Ermita de Nuestra Señora de los Remedios está situada a unos dos kilómetros de Olvera en la carretera hacia Torre Alháquime. Es un edificio único y bien vale la pena una visita. En el primer piso del templo encontraréis una amplia gama de objetos, desde trofeos, bastones, placas, vestidos de novia, trajes de bebés, etc… dedicados a la Virgen de los Remedios en agradecimiento por sus milagros.

La iglesia tiene un patio central lleno de plantas y una capilla con un altar adornado y hemosas vidrieras, así como una tienda de regalos de recuerdo. Fuera hay una estatua de Fray Francisco de los Remedios Cabrera, conocido cariñosamente como Padre Cerezo. Junto a él se sitúa un hermoso cerezo.

Foto 1 Vía: ojodigital.com

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Categorias: Olvera, Pueblos de Cadiz



Comentarios (1)

  1. Manuel Ramirez Olvera dice:

    Excelente reporte e investigación. Aunque personalmente me hubiera gustado ver más fotos y mapas. Gracias por compartirlo. Saludos desde México en donde habemos miles de Olveras.

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