Parque Natural Sierra de Grazalema, el Pinsapar

Pinsapar de la Sierra de Grazalema

El pinsapo es un árbol majestuoso que en Europa sólo se encuentra ya en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema y en la Sierra de las Nieves de Ronda. A decir verdad, puede vivir hasta 600 años, alcanzando una altura de más de treinta metros. Durante buena parte de su vida tiene forma piramidal, cambiando a medida que envejece. También puede cambiar a raíz de las condiciones climatológicas que haya tenido que soportar en vida.

El hecho de que sólo tengamos ya pinsapos en la Sierra de Grazalema se debe a que este tipo de árbol necesita unas condiciones características de temperatura y humedad, circunstancias que se dan en Grazalema, con una gran pluviosidad y una temperatura no tan elevada como en otros puntos de Andalucía.

El Parque Natural de la Sierra de Grazalema fue declarado en 1977 por la UNESCO Reserva de la Biosfera, y en 1988 Zona de Especial Protección para las Aves. El Parque tiene una extensión de 52.000 hectáreas, y destaca por sus profundas gargantas, como la de la Ermita, y profundas simas, como las de Villaluenga del Rosario, con bosques de alcornoques y encinas.

El pinsapar se encuentra en la cara norte de la Sierra del Pinar, cuyo pico más alto es el Torreón, con 1659 metros. El sendero que lo atraviesa resulta sencillamente impresionante. Para recorrerlo necesitáis la autorización de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, que puede obtenerse en el Centro de Interpretación de El Bosque, aunque en verano está prohibida la visita, por razones de seguridad.

El Pinsapar en invierno

Desde Grazalema se toma la carretera de Zahara de la Sierra por el Puerto de las Palomas. A un kilómetro del cruce que sigue hacia El Bosque, a la derecha, hay un pequeño aparcamiento donde debe dejarse el coche. Encontraréis el sendero enfrente. Éste concluye en el Llano de Linares, en Benamahoma, en una zona recreativa que incluye una piscina pública.

Una estrecha vereda excavada en la roca asciende la Sierra del Pinar hasta el puerto de las Cumbres. Desde su altura podéis contemplar al fondo el precioso pinsapar, un mar verde sobre el que vuelan alimoches, buitres y águilas imperiales. Desde aquí, el camino desciende hasta internarse en el pinsapar. Bajo la sombra de los gigantescos pinsapos la sensación es de asombro y veneración. Es el amparo de la madre naturaleza, la tranquilidad de sentirnos protegidos bajo los colosales brazos de los pinsapos.

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Categorias: Parques Naturales



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