
A 4 kilómetros de Jerez, a orillas del río Guadalete, se levanta la figura del Monasterio de la Cartuja, en honor de Santa María de la Defensión, fundado por el caballero jerezano Álvaro Obertos de Valeto y Morla, emparentado familiarmente con el Papa Inocencio IV. Debido a su carácter religioso, Álvaro quiso levantar un edificio religioso que siguiera la regla fundacional de San Bruno. Aún así, el caballero jerezano murió antes de ver concluido el Monasterio. No llegó a terminarse hasta 1620.
Los frailes tenían voto de silencio y de pobreza, a pesar de la riqueza del monasterio, gracias a las herencias y las donaciones realizadas. Las propiedades agrícolas eran inmensas, así como la famosa dehesa de caballos que ha dado nombre a los famosos caballos cartujanos de Jerez. Los frailes vivieron en paz hasta el 20 de agosto de 1835, cuando, por real decreto, tuvieron que abandonarlo por imperativo de la Desamortización.
El monasterio fue completamente abandonado hasta 1948, en la que los monjes regresaron para intentar devolver al monasterio todo su esplendor. De todas formas, en el 2002 los cartujos volvieron a abandonar el monasterio con la finalidad de crear nuevos edificios en América. Hoy en día el Monasterio de la Cartuja acoge a la orden femenina de la Virgen de Belén.
Desde la misma carretera, tanto si venimos del sur como del norte, la figura del Monasterio se nos muestra como una figura imponente. La puerta de entrada es un arco triunfal de Andrés de Ribera de 1571. Al otro lado de la puerta, detrás de un magnífico patio enlosado de mármol, se halla la capilla de los Caminantes, de mediados del siglo XVIII.

Al fondo del patio enlosado se halla la iglesia de 1667. La fachada tiene cuatro cuerpos, con columnas corintias, estatuas de monjes cartujos y un precioso ático en la parte alta. Si pasamos al interior del templo observamos un magnífico retablo, donado por la duquesa de Medina Sidonia, que sustituyó al antiguo de 1639. Lo preside la Virgen de la Defensión y San Bruno, con dos monjes a su lado, y diversas copias de pinturas de Zurbarán que acogían el antiguo retablo.
Al lado de la iglesia podemos visitar el claustro, de preciosos azulejos sevillanos. Más allá hay un claustro mayor, conocido como el patio de los arrayanes, donde se encuentran las celdas de los monjes, 29 en total. Atravesando un portal con columnas de mármol, llegamos al patio prioral o patio de los jazmines, donde se ubica la celda del prior de la orden y el claustro de los legos.
Para visitar este maravilloso edificio podéis concertar personalmente una visita en el número de teléfono 956 15 64 65.
La Cartuja se encuentra en la carretera Jerez - Algeciras, kilómetro 5, junto a la barriada rural de los Albarizones.
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